Nippori (日暮里)
Nippori es uno de esos barrios residenciales que no figuran en los típicos itinerarios que uno hace al visitar Tokyo. Se encuentra a pocos minutos de Ueno en la misma línea Yamanote.
Al igual que otras zonas del norte de Tokyo, se trata de una de las zonas antiguas de la capital (shitamachi), que no fue tan castigada durante los bombardeos de la 2ª Guerra Mundial.
Vale la pena alejarse un poco del bullicio del centro y dedicarle un par o tres de horas para hacerse una idea del ambiente que debía haber hace unas décadas, especialmente para aquellos que no vayan a visitar Kyoto u otra ciudad antigua.
Bajando en la estación de Nippori, y saliendo por la salida sur uno ve una pequeña cuesta a la izquierda que da al cementerio de Yanaka. Es una oportunidad de ver un típico cementerio japonés, con sus tumbas y tablillas conmemorativas.
Continuando un poco más adelante uno ya se empieza a adentrar en la zona más residencial. En esta zona lo más interesante es la Yanaka Ginza Shôtengai (谷中銀座商店街), una calle de tiendas típicas en la que se puede encontrar desde tiendas de comida preparada hasta locales de artesanía (a destacar las que venden productos de té).
El Meg-Rin, un autobús “retro” que recorre la zona de Asakusa, Ueno y Yanaka.
La calle Yanaka Ginza Shôtengai.
Tras la visita, uno puede aprovechar para visitar Ueno, Asakusa o Akihabara, que quedan bastante cerca de aquí.
Paseo por Kokubunji
Esta mañana, aprovechando que tenía tiempo libre y que hacía muy buen día, me he ido a dar una vuelta por los alrededores de la zona donde vivo. Kokubunji es una ciudad que pertenece a Tokyo-tô, a unos 20 min. en tren desde Shinjuku hacia el oeste.

Uno de los lugares que más me gustan de esta ciudad es una zona llamada o-taka no michi (“el camino de las águilas”,お鷹の道), llamada así porque durante el shogunato Tokugawa toda esta zona eran valles donde había muchas águilas (la ciudad de Mitaka, más al este, también contiene “águila” en su nombre).

Tras el templo, un pequeño bosque de bambú.

Algunas flores ya empiezan a salir. ¡La primavera se acerca!

Jardines en las dependencias del templo.

Rômon (楼門), o puerta de dos pisos.

Justo enfrente del templo hay un pequeño cementerio. La gente vive sólo unos metros más adelante, en Japón es frecuente ver pequeños cementerios por cualquier lugar. La incineración es obligatoria por Ley, y se entierran las cenizas en una tumba.

Por esta zona transcurre un canal cuyas aguas han sido seleccionadas por el Ministerio de Medio Ambiente como unas de las cien mejores de Japón. Antiguamente llegaban hasta el Palacio Imperial.

La leyenda dice que en el siglo IX una bella joven llamada Tamatsukuri Komachi se curó de su enfermedad al lavarse en estas aguas.

La gente viene con botellas para coger el agua que sale del manantial. Es perfectamente potable.

Uno de tantos puestos en los que los vecinos de la zona ponen a la venta las verduras y frutas que cultivan. Suelen ser más baratas que en el supermercado. No hay nadie atendiendo, uno se sirve y deja el dinero ahí.

En verano la gente viene por la noche a ver las luciérnagas, abundantes en la zona del canal.
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